Todo podría cambiar si se diluye el kirchnerismo.
En una acelerada retracción, esa fuerza está dejando vacío el lugar del enemigo que aprovecha el gobierno de Milei; empieza a haber materia prima para el surgimiento de un nuevo espacio opositor
Autor: LA NACION Carlos Pagni - 15/01/2026
La vida política estuvo organizada durante las dos últimas décadas alrededor de la polarización kirchnerismo-antikirchnerismo. Esa simplificación, que aglutinaba identidades, la volvía inteligible. Un fenómeno principal de la escena actual es que esa disposición de fuerzas está agotada.
La razón principal es que el kirchnerismo está en crisis. Acaba de perder nada menos que en su base más valiosa de poder, la provincia de Buenos Aires. Su líder está presa y, por lo tanto, concentrada en encontrar estrategias judiciales más eficaces que las que la terminaron encerrando en San José 111. En las últimas semanas comenzó a advertir deficiencias imperdonables en sus planes de defensa. No fue una revelación inesperada. La causa Hotesur-Los Sauces investiga el presunto lavado de dinero y asociación ilícita vinculados a negocios en los que está involucrada su familia.
Es el costo de la legendaria desconfianza de Néstor Kirchner, que sólo colocaba parientes en los directorios de las sociedades que creaba. Todo cambia de color. Además, mientras se aproxima ese juicio oral, los medios se han convertido en un desfiladero de imputados por otro proceso, el de los cuadernos de las coimas, que prodiga semana a semana un anecdotario muy poco edificante.
A esas crónicas arqueológicas se agregan ahora otras más novedosas. El escándalo de la AFA complica al kirchnerismo y sus aliados. Claudio “Chiqui” Tapia es funcionario de la provincia de Buenos Aires debido a que Axel Kicillof lo designó en el Ceamse. El nombre de Sergio Massa aparece cada vez que se relatan las fechorías del intermediario Javier Faroni y del “cajero” Pablo Toviggino. Martín Insaurralde, ex jefe de Gabinete de Kicillof y aliado imprescindible de Máximo Kirchner, emerge cuando se mencionan las maniobras de Sur Finanzas, la mega “cueva” de Ariel Vallejo. Por suerte en las inmediaciones de ese caso deambula el intrépido abogado Mauricio D’Alessandro, íntimo del juez Federico Villena, a quien le fue entregado el expediente.
" Documentos para ver haga click aqui