Gustavo Idígoras:

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales aseguró que “el mercado de granos necesita un mejor precio” y señaló que podría darse “por condiciones especiales, por un salto devaluatorio o por baja en los derechos de exportación”.

Autor: Por Andrés Lerner en Ambito Financiero - 03/04/2024


Detrás de una discusión muy taquillera por estas horas, si el dólar “está o no atrasado”,
se dirime un evento clave para los planes del Gobierno: la liquidación de la cosecha
gruesa.

En diálogo con Ámbito, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la
República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales, Gustavo
Idígoras, se metió de lleno en ese debate. Aseguró que “el mercado de granos necesita
un mejor precio” y señaló que podría darse “por condiciones especiales, por un salto
devaluatorio o por derechos de exportación”, y que “eso lo va a tener que decidir el
Gobierno en base a sus necesidades”.

A pesar de que en el Gobierno aseguran que en los próximos días el sector "bañará de
dólares al Banco Central", Gustavo Idígoras consideró que "más que una lluvia
torrencial vamos a ir viendo un goteo semanal de dólares porque no están dadas las
condiciones de precios" y adelantó: “Las 100 millones de toneladas que tenemos que
movilizar solo van a salir de los campos, los acopios y las cooperativas si conseguimos
un mejor precio”.

P: ¿Cómo ve el panorama en el sector agroindustrial?
Gustavo Idígoras: Venimos de un año 2023 que fue el peor de los últimos 70 años con
u$s 20 mil millones de pérdidas de contratos de exportación y por lo tanto de
producción sobre todo de soja, maíz y algo de trigo, que generaron un drama en la
cadena agroindustrial. El 2024 aparenta mejor. Tenemos una perspectiva de cosecha
buena a partir de abril para la soja y el maíz. Más de 46 millones de toneladas para el
maíz y más 50 millones de para la soja, cuando el año pasado tuvimos unas 20 millones
de toneladas de soja, y entre 36 y 37 millones en el caso del maíz.

P: ¿Y en cuánto a los precios?
G.I: Los precios internacionales han caído mucho. Brasil tuvo una super cosecha como
el año pasado y Argentina mejoró su performance. Los dos países traccionan mucho los
precios internacionales y han hecho que vayan a la baja. Eso es un dato malo porque se
sembró con un precio mucho más alto y se va a cosechar con un precio más bajo.

P: La baja de precios en general retrasa las ventas...
G.I: El flujo de ventas al mercado para la exportación ha descendido en términos
comparativos con los últimos años con cosechas similares. Los dólares pueden estar,
pero me parece que no con el flujo que inicialmente esperaba el Gobierno.
Probablemente sean unos u$s 30.000 millones pero en un plazo de meses mayor.

P: ¿Cómo estima que se va a distribuir ese flujo?
G.I: Vamos a ir viendo una tendencia bastante similar, una curva achatada. Todo esto a
la expectativa de los productores de ver un mejor precio.

P: El Gobierno dice estar muy seguro que en los próximos meses la agroindustria
va a “bañar” de dólares al Banco Central...
G.I: Más que una lluvia torrencial vamos a ir viendo un goteo semanal de dólares, no
están dadas las condiciones de precios como para anticipar un flujo tan grande. Eso no
significa que no veamos una mejora en la cantidad de camiones que van hacia los
puertos y en los embarques realizados porque hay que movilizar una cosecha de 100
millones de toneladas, pero claramente no vemos en abril y mayo, salvo que cambien
las condiciones macro, una afluencia más allá de lo que estamos viendo en este
momento.

P: ¿Qué tiene que pasar para que se aceleren las ventas?
G.I: El mercado de granos está necesitando un mejor precio. Eso es un dato objetivo de
la realidad. Estas 100 millones de toneladas que tenemos que movilizar solo van a salir
de los campos, los acopios y las cooperativas si conseguimos un mejor precio. Si ese
precio se da por condiciones especiales, por salto devaluatorio o por baja en los
derechos de exportación, eso lo va a tener que decidir el Gobierno en base a sus
necesidades.

P: ¿El dólar está atrasado?
G.I: Cuando arrancó, el Gobierno tomó la decisión de un fuerte salto del tipo de cambio
oficia. Además, determinó un tipo de cambio exportador y uno importador, el
exportador se fue a $850 y hoy está en torno a los $890, pero nosotros ya veníamos de
un dólar diferencial cercano a los $700 por lo que salto fue mayor en importaciones con
el efecto del Impuesto País. Si bien no hay una relación completa y directa entre el valor
final de la cosecha y los insumos, Argentina sigue siendo dependiente, particularmente
de los fertilizantes en alrededor del 50% de sus necesidades. Si le sumamos a eso la
inflación de todos estos meses, claramente el tipo de cambio exportador no está
acompañando el ritmo inflacionario.

P: ¿Y qué consecuencias trae?
G.I: El productor lo observa y toma decisiones de ventas en base al precio que tiene,
Muchos tratan de buscar una mejor condición hacia el futuro. Salvo que esa condición a
futuro no exista y el Gobierno brinde esa garantía de que no va a existir en los próximos
meses. En ese caso, probablemente el productor revise su situación y venda los granos.
Pero ahora el mismo Presidente viene planteando una unificación cambiaria, nosotros lo
alentamos porque tener múltiples tipos de cambio nunca es bueno para la economía y
menos para el comercio exterior, pero eso genera una expectativa de salto devaluatorio.